Un día fatídico

¡Por fin en casa!, pensó. Había sido un día horrible. Estaba muy angustiada. Después de un rato de luchar con su conciencia, su cabeza le decía: la dieta, la dieta, la dieta…, abrió la caja convencida de que iba a darse un atracón histórico de chocolate y así aplacar su desazón. Pero cuál fue su sorpresa al abrirla y descubrir que sólo quedaba un bombón, un único, triste y hasta ridículo bombón. Se veía tan pequeño en esa gran caja vacía. Suerte que al menos era de su chocolate preferido: puro chocolate negro y relleno de licor,—¡algo ayudará!, pensó. Sigue leyendo

Nachtmusik

Odio a Mozart. Suena “Eine Kleine Nachtmusik” y te veo pálida, sentada en el piso de la cocina rodeada de pan tostado formando un círculo, tú con dos rebanadas tapándote los oídos. Mozart a todo volumen desde la sala y dentro del acuario la colección de sellos más valiosa de papá. Intenté acercarme a ti, pero a cada rebanada que crujía a mi paso, tú te arrinconabas y gemías. La sirena de la ambulancia se fundió con tus gritos suplicando que cuidáramos tus flores, las de papel maché. Durante estos años sólo preguntaste por ellas. Te odiaba por no reconocerme nunca, por verme sin mirarme. Hoy que descubro que sólo tengo un matrimonio fracasado e hijos indiferentes, hoy comprendo tu círculo de pan, tu ira, tu miedo. Te he llevado flores al hospital, nos hemos hecho unos hermosos sombreros. Y por primera vez en tanto tiempo me miraste y dijiste: “Hija”.

Giselle García

(Microrrelato ganador del concurso “¿Y tú qué sabes?”, del Festival PhotoEspaña 2003)