La mujer de rostro armónico y mirada triste

Por: Daniel Lerma Vilanova

Desde hacía dos años siempre volvía allí; al lugar del accidente. Me daba una vuelta por el Port Olímpico, en una especie de peregrinación al lugar donde volví a nacer. Dónde todo ocurrió.

Daba largos paseos por la playa del Bogatell, que junto a la Mar Bella y la Nueva Mar Bella, formaban parte de la fachada marítima en el barrio del Poble Nou, siempre con la esperanza de volverla a ver, y que ya se había convertido en un deseo.

Si creo que sí, deseaba volver a ver aquella cara de nuevo. Aquél ángel que me salvó la vida. Fue un 31 de Julio, viernes a las 13.30 h. Un día antes de las vacaciones de verano. Sigue leyendo

Rebeca Morgan, la loba de Tanger

imagesAún no había acabado de recoger el desayuno cuando oí la puerta abrirse. Yolanda, al contrario que su padre, siempre llegaba puntual, cosa que se agradecía después de 12 horas trabajando de noche.
─Hola Juanjo. ¿Cómo ha ido la noche? ─preguntó ella mientras se quitaba la bufanda y el abrigo─. Ya me ha dicho mi padre que le ha vuelto a dar uno de sus ataques.
─Muy buenas Yolanda. Ahora lleva 48 horas estable. No creo que te dé problemas en todo el día y, si te da, me llamas y vengo. Estate tranquila. Ahora duerme por la medicación y supongo que hasta las 11 o así no se despertará. Podrás estudiar un rato. Es dura la “jodía”, esta nos jubila a ti y a mí.
─No sé. Yo la veo muy apagada últimamente… apenas come. Me parece que la pobre no aguantará mucho.
Ella tenía razón, Micaela no aguantaría más de dos semanas, pero no quería decirle la verdad por más que ella también la supiera. Me limité a ponerle la mano en el hombro y a decirle que no se preocupara, que su abuela todavía estaría mucho tiempo entre nosotros. En el fondo es lo que quería oír. Sigue leyendo

L’Antoni

broken-heart-Lion-LambL’Antoni va deixar un buit molt gran a l’oficina. Tothom li trobava a faltar l’endemà de la seva sortida. La professionalitat i eficiència amb la que feia la seva tasca. El domini de varius idiomes; francès, angles, castellà i català, li proporcionà un ascens a l’empresa i l’oportunitat de dirigir una franquícia de la mateixa, fora de Catalunya. Aquell primer matí sense ell, va ser motiu de converses i mirades dirigides al lloc on ell es seia, i que ara, no més hi havia una  taula i una cadira buides.

I jo no es que em sentís sol del tot, perquè en arribar a casa sempre tenia l’oportunitat de parlar amb ell per internet. Vam quedar així quan marxà a França a treballar a las noves oficines que l’empresa obrí en aquells indrets i que ell dirigiria com màxim responsable. Però en els tres anys que havien treballat junts, sempre m’he preguntat si podia haver fet alguna cosa més per aprofundir en la nostre amistat i conèixer-nos fora de l’entorn laboral.

Encara recordo quan i on m’ho va dir; va ser a la sortida del treball dintre del ascensor. Sigue leyendo

Nada es lo que parece. Humor y amor bajo el cielo de Granada

        taurus  Granada era su hogar, ese lugar en la tierra donde él se encontraba feliz y contento. Salim echó una mirada a su alrededor y comprobó que todo estaba en orden. Sus concubinas dormían tranquilas y sus guardianes estaban firmes y atentos en sus puestos.

          Los vigilantes eran necesarios para semejante harén, y aunque originalmente tenían nombres propios, él decidió cambiárselos, educarlos y hacer con ellos lo que quisiera, Sigue leyendo

Amistad

fosaCuando se abrió el maletero del coche, ambos se asomaron a su interior como si no supiesen lo que había dentro. Enseguida, el fuerte hedor que salía de aquellas 5 bolsas que supuraban sangre, les hizo retroceder unos metros. Y pensar que hacía apenas una hora esa chica estaba de una sola pieza.
Carlos y Ezequiel, amigos desde el instituto y que compartían piso desde que ambos acabaron la carrera, no paraban de mirarse. Para ser la primera vez que descuartizaban a alguien no parecían llevarlo muy mal, aunque el color grisáceo de su cara y el sudor frio recorriéndoles la frente les recordaba que aquello que hacían estaba mal.
Removieron con asco los sacos para poder coger las dos palas del maletero que, torpemente, habían metido allí dentro antes que los restos humanos. Un error de novatos. Sigue leyendo