Vela encendida

Ramón no podía entender que hacía allí.

Se había dejado arrastrar por el cariño hacía su nieta, Julia, a una conferencia de la cual no sabía nada.

La sonrisa de Julia, sentada a su lado, le transmite tranquilidad.

La sala del Palau de Congresos de Montjüic estaba repleta, lleno hasta la bandera. El o la conferenciante debe ser una persona muy relevante para convocar a tanta gente. Sigue leyendo

Sol de otoño

– Un cortado con la leche desnatada y azúcar moreno, por favor-

– Ahora mismo señora – me dice una de las camareras que está detrás de la barra colocando vasos y platos en el cesto del lavavajillas, mientras la otra, permanece de espaldas al público atenta a los chorritos de café que van cayendo como pequeñas cascadas a sus respectivas tazas. Sigue leyendo

Princesas independientes, guapos plebeyos y príncipes de pacotilla

Cuenta la leyenda que un horrible y malvado dragón atemorizaba a los habitantes de la villa de Montblanc. Estaban desesperados porque ya no sabían que darle de comer para mantenerlo apartado . En pocos días había acabado con toda la comida.

Fue entonces cuando el Rey tomó la decisión más difícil de su vida: iría sacrificando uno a uno a los habitantes de su reino. Para ello, metieron los nombres de todos en una olla (incluidos el del Rey y el de su hija la princesa) y cada día una mano inocente se encargaría de anunciar el nombre de la persona que serviría de alimento al malvado dragón. Sigue leyendo

Diálogo

-Mira Teresa ¿sabes que te digo?¡¡ mañana empiezo!!!

-¿A qué Marga? No me asustes, la última vez que te oí decir esa frase acabaste toda la semana realizando una limpieza a fondo y pintando el piso tú sola, ¿ahora qué va a ser?

-Si lo pienso más no lo hago, ¿tú me acompañarías?

-¿Dónde? Miedo me das

-Como eres…a caminar, simple y llanamente. Esta redondez de figura que he adoptado y con la que es difícil darme la vuelta para verme entera,  me está agobiando. Sigue leyendo

Lenguas de trapo

Levanté la vista y tropecé con dos enormes ojos verdes que me observaban sin pestañear bajo la sombrilla floreada del cochecito rojo.

Era un bebé realmente precioso, rechoncho y sonrosado.  El típico niño bebé-anuncio que cualquier campaña publicitaria mostraría en uno de los productos de su línea de puericultura.

Captaría a través de aquella dulce mirada un considerable grupo de mamás compradoras potenciales dispuestas a invertir una buena parte del presupuesto de la cesta semanal en la nutrición ejemplar de sus retoños. Sigue leyendo

Vivir sin ella

QUIQUE Y SAMUEL

– Ya viene papá. ¿escuchas los pasos? – susurra Quique desde su cama.

– ¿Estará de buen humor? – pregunta Samuel.

– No te preocupes Samu, si te haces el dormido no pasará nada. Métete ya en la cama -se apresura a decir Quique a su hermano.

Los dos hermanos apagan la luz justo en el momento en el que escuchan chirriar la puerta de su habitación. Sienten su presencia aunque no se atrevan a abrir los ojos. Saben que ha bebido así que es probable que esté de malas. Si viene de buenas, quizás les de un beso en la frente a cada uno de ellos, pero prefieren no arriesgarse. Siempre es mejor hacerse los dormidos. Sigue leyendo